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sábado, 18 de abril de 2009

See how they smile like pigs in a sty

Llevo meses escuchándola cada vez que puedo. No puedo evitarlo, ya sabes cómo es, cuanto más la escuchas más ganas tienes de escucharla otra vez.

Después de lo de Grace Slick no había vuelto a Lewis Carrol. Y es que tengo la sensación de que en estas décadas de drogas no, gracias hay que tener un cerebro especialmente ácido para disfrutarlo del todo. Algo así como tener un poso heredado de los sesenta que hubiera sedimentado en los genes.


Desde luego, no me voy a poner a analizarla, ni mucho menos a tratar de interpretarla. Tampoco voy a enredarme en por qué este intento de surrealismo, que creo que es genial, sigue quedando a años luz de Dylan. Sólo voy a alabar esos arreglos y esa orquestación fascinantes de George Martin, esa forma de cantar de Lennon, desgarro, desafío y elegancia perennes, esa valentía de los Beatles. Oiga, señora, ¡qué canción!


Quién es la morsa, quién deja de serlo, qué significa, es John, es Paul. A la mierda con las interpretaciones que quieren ser universales, a la misma mierda con las interpretaciones que quieren ser verdad, a la mierda quienes las buscan y las tratan de imponer. Señora, búsquese una interpretación que le valga a usted, pero no me la quiera vender, hágame el favor. Yo sólo quiero pasar el tiempo sitting on a corn flake, waiting for the van to come...



The Beatles, I am the Walrus. Cara B del single 'Hello, Goodbye' (1967). También en Magical Mistery Tour (1967) y en White Album (1968). Escúchese bien alto...

viernes, 30 de enero de 2009

Por los culos llenos de peligros

Este post está vedado a mojigatos, sensibleros, irascibles e indignados de medio pelo. Este post es porque esta mañana me levanté macarra, porque recordé un sexo sucio y delicioso. Y porque me gustan los culos llenos de peligros. Sin más.



Los Ilegales en los Conciertos de Radio 3 en 2004.

jueves, 22 de enero de 2009

Kasabian por ser día 22

Me gustan las asociaciones raras y los criterios absurdos. No lo puedo evitar, y la idea que me ha acosado hoy es como sigue:

La "K" es la undécima letra del alfabeto. Once y once son veintidós. Y como hoy ha sido día 22, por alguna razón me he puesto a repasar (con la ayuda de míster google, of course) las bandas cuyo nombre empieza por "K" que han surgido en los ultimos x años. Me quedo, sin duda, con Kasabian (pedorreta eterna para Keane, aunque tengan alguna canción que salve in extremis los muebles, y lo mismito para The Killers).

Debutaron en 2004 con un disco que empezaba de forma brutal, con una potencia que hacía saltar de la silla quisieras o no. Prometían convertirse en banda para la Historia con aquel disco. Empire me decepcionó y el tercero aún está al caer. Aún así, con ese primer álbum me sirve para elegirles.

Pensaba postear el video de ese Club Foot que le aprieta a uno las mandíbulas y le dispara las piernas o, en su defecto, el de Processed Beats, o si no el de Reason is Treason. Sin embargo resulta que aunque se pueden ver en youtube, tienes que irte a la web de la banda si lo que quieres es usar el video y pedirles que te presten su "Reproductor de vídeos Kasabian" y, la verdad, no estoy yo hoy, que es día 22, para hacer moñadas del estilo. Por eso, he elegido colgar un video alternativo un tanto chorril que me encuentro en youtube. Tiene su gracia, sobre todo porque el protagonista corre como un árbitro.

En definitiva, de los que empiezan por "K", Kasabian, y de Kasabian, Club Foot. Más de un colega me querrá correr a gorrazos por la elección pero... qué cojones, ¿de quién es el blog? Pues eso, ¡que lo disfrute el que pueda!


'Club Foot', primer corte, que no primer single, del álbum Kasabian (2004), de Kasabian.

domingo, 18 de enero de 2009

Diversión en la granja

La lista de discos que tengo pendientes de escuchar de los editados en 2008 es interminable (Levon Helm, Portishead, Beck, Vampire Weekend, ... ). Daría para año y medio de posts. De momento, y visto lo visto (oído lo oído), me quedo con The Felice Brothers.

Supongo que su historia será como mínimo parecida a la de muchas otras bandas. Alguno se ganaba la vida vendiendo drogas, otro viajaba por los Estados Unidos malviviendo de lo que sacaba jugando a los dados. Pronto se echaron a la calle, a tocar en los parques, en el metro de Nueva York, siempre con ese instinto para ganarse a la gente, para hacer participar a los peatones que, inevitablemente, quedaban enredados en sus canciones, participando aunque no quisieran.

Su música apesta deliciosamente a establo, su sonido embriaga de alcohol servido en un Saloon del lejano oeste. Son el pianista que no deja de tocar mientras vuelan las botellas, los mamporros y las sillas que aterrizan en los estantes de detrás de la barra (el barman se agacha, se levanta, ruega que por favor dejen todos de pegarse y la banda sigue tocando entre risas). Huelen a puesta de sol tras las montañas y a la misma camisa toda la semana.

Se les ha señalado como culpables de sonar muy como Dylan o incluso como The Band (¡cuántas bandas pagarían por tal reproche!), y no deja de ser relativamente cierto. Cuentan historias, suenan violines, acordeones, suena folk rock (lo que quiera que eso sea) y sobre todo, suena a que se divierten, lo disfrutan con una autenticidad que mucho se agradece hoy en día, tal y como está la cosa.

Algo me dice que están en ese momento en que no se vislumbra ni muy a lo lejos una falta de ideas, parece que su estado de gracia promete discos cada vez mejores. En su myspace se pueden escuchar cuatro canciones. Yo dejo aquí una canción para abrir boca. No me digas que no...



'Take this bread', del disco de 2008 The Felice Brothers, de The Felice Brothers.

Bueno, venga, que sean dos por ser domingo...




'Frankie's Gun', del mismo disco, esta vez en directo y con un sonido algo regulero.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Mom met dad in the back of a rock 'n' roll car

Según lo veo yo, infravalorados. La guapura de Morrison eclipsa para muchos la música tensa y sabrosa. Pero, ¡ay!, a mí me suena a rocanrol. A mí me suena a blues. Podría hablar de los teclados, de la rabia, de la voz, del desierto y del alcohol, de las drogas y de las letras, de la variedad desconocida, de cómo me hacen bailar. ¡Bailar, sí! Pero hace tiempo que me evitan las palabras y las ganas.

Hoy me escribió la chica misterio. La encontré hace tiempo comiendo una hamburguesa sentada en el suelo, en algún rincón; me acerqué y conectamos. Luego se esfumó. Me escribe correos a traición que me pillan siempre con la guardia por los suelos y la inspiración a media asta. Me acuerdo de su pelo rizado y sus susurros, de sus dedos manchados de mostaza y de sus formas tranquilas.

Aquí suelto la canción. Voy a buscarla, camino de Tangie Town. Quizás quiera verme aún.



Maggie McGill cierra 'Morrison Hotel' (1970). Un disco impecable.

jueves, 30 de octubre de 2008

¿Que por qué me gusta Neil Young?

Pues... Razón número uno. Pienso en este tipo.



Cantando esto.

Think I'll pack it in and buy a pick-up. Take it down to L.A. Find a place to call my own and try to fix up. Start a brand new day. The woman I'm thinking of, she loved me all up, but I'm so down today. She's so fine, she's in my mind. I hear her callin'. See the lonely boy, out on the weekend trying to make it pay. Can't relate to joy, he tries to speak and can't begin to say. She got pictures on the wall, they make me look up from her big brass bed. Now I'm running down the road trying to stay up somewhere in her head. The woman I'm thinking of, she loved me all up but I'm so down today. She's so fine she's in my mind. I hear her callin'. See the lonely boy, out on the weekend trying to make it pay. Can't relate to joy, he tries to speak and can't begin to say.

Que suena así.



'Out on the weekend', Harvest (1972), en directo para la BBC un año antes de ser editada.

Y, aunque las hay, yo no necesito más razones.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Papá, de mayor quiero ser Brian Auger

Hace unos pocos meses, cuando se me ocurrió crear este blog, lo primero que tuve claro fue el nombre que le quería dar. Dudé si dedicarlo al rocanrol en general, a grandes clásicos (¿grandes clásicos?), a la música sin más. Al final decidí que acotar el tema tenía poco sentido. Sin embargo, no tuve dudas: se llamaría Burbujas en el cerebro.

Recuerdo perfectamente la primer vez que tuve esa sensación, la de tener un cerebro efervescente. Fue escuchando, por casualidad, el Hammond de Brian Auger. Ni siquiera sabía quien era, pero la sensación de que algo me burbujeaba por dentro al ritmo de la música se me quedó grabada.

Indagué un poco y descubrí que Auger había tocado con Long John Baldry, Julie Driscoll, Rod Stewart, ¡Led Zeppelin!, Sonny Boy Williamson, y que había grabado un directo con Eric Burdon después de una gira juntos a principios de los noventa. La lista es más que larga.

Supongo que decir que un post sobre Brian Auger es un post sobre uno de los mejores teclistas (organistas, pianistas) de la Historia no es exagerar, pero por si acaso, no lo diré aunque lo piense. Dejémoslo en que es una debilidad y que colocar en la bandeja del CD el Oblivion Express o Befour y pulsar play está reservado para momentos especiales. Para cuando sólo quiero disfrutar, para escucharlo tumbado y jugar a ver cuánto aguanto sin ponerme de pie y deambular por la habitación dando un concierto al aire.

El vídeo con el que cierro el post es un regalo. Un regalo de Auger en directo en el Festival de Jazz de Bilzen, en Bélgica, en agosto de 1969 (los solos de guitarra de Gary Boyle tampoco tienen desperdicio). El vídeo empieza con "Pavane" (de Fauré, eso sí es un clásico, música clásica, vaya) y continúa con "I just got some", más famosa cantada por Rod Stewart. La intensidad con que toca Auger hace parecer que no necesitara nada más en esta vida. No necesita comer. No necesita dormir. Casi diría que no necesita sexo. Me pregunto: ¿se toca aún hoy tan de verdad?

Algunas veces he imaginado el que sería uno de los momentos más felices de mi vida, mi hijo entrando en el salón y sentenciando: "Papá, de mayor quiero ser Brian Auger".

Se me evapora el cerebro, borbotea con el teclado. Rocanrol, blues. No quiero decir más. No sé decir más, en realidad. ¿Qué diría Fauré?

Brian Auger es esto:


Brian Auger. Cerebro efervescente. En Bélgica, en 1969.

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